La Iglesia beatifica hoy en Luján al cardenal Eduardo Francisco Pironio, formado en el Seminario Mayor San José de La Plata y obispo auxiliar de la arquidiócesis platense durante ocho años.
Desde las 11:00 horas, una multitud se congregará frente a la Basílica de Luján para celebrar la ceremonia que será encabezada por un enviado del Papa Francisco, el cardenal Fernando Vérgez Alzaga, quien durante 23 años fue secretario del religioso beatificado.
La Agencia Informativa Católica Argentina (AICA) informó que también participará de la misa el nuncio apostólico en el país, monseñor Miroslaw Adamczyk, junto con diversos obispos y sacerdotes.
El pasado 8 de noviembre el Papa Francisco aprobó el milagro atribuido en 2006 al cardenal y uno de los creadores de las Jornadas Mundial de la Juventud. Se trata de la curación de un bebé de 15 meses que se encontraba en coma y después de que sus padres rezaron ante una estampita del purpurado, obsequiada por el padre Silvano de Sarro, de la parroquia San Antonio de Padua de Mar del Plata donde Pironio fue arzobispo.
El cardenal Pironio nació el 3 de diciembre de 1920 en la localidad argentina de 9 de Julio y se formó en el Seminario Mayor San José ubicado en 24 y 66, donde recuerdan su paso con extrema gratitud y destacan su “inolvidable perfil de padre y pastor” en su servicio. En 1964 fue desginado obispo Auxiliar de La Plata en donde se mantuvo hasta 1972, cuando fue trasladado a Mar del Plata.
“Damos gracias a Dios con toda la Iglesia, especialmente en Argentina y Latinoamérica, porque su intercesión y ejemplo serán fecundos para la vivencia, transmisión y compromiso de la fe en nuestro apasionante y convulsionado tiempo actual”, celebró el arzobispo platense Gabriel Mestre este miércoles a través de una carta.
"Muchos platenses estarán evocando tantos recuerdos… las prédicas de Cuaresma y Adviento en la parroquia de Las Victorias, sus diálogos serenos y llenos de sabiduría con la vida consagrada, su cercanía cordial con los jóvenes de la Acción Católica, el abrazo fraterno a tantos sacerdotes que se sintieron especialmente sostenidos y escuchados, las comidas compartidas en la sencillez de muchas mesas, siempre colmadas del afecto y del cariño fraterno y familiar", celebró a su vez el obispo auxiliar Jorge González.
LA CELEBRACIÓN EN VIVO